Toneladas de alimentos en buenas condiciones acaban cada año en los vertederos en el primer mundo
En el 2006, los Bancos de Alimentos en España recuperaron 70.000 toneladas de comida El auge de las viviendas unipersonales así como la irrupción de los caterings -que tienen por norma el no aprovechamiento- contribuyen al aumento del despilfarro | Cada euro dirigido a un banco de alimentos evita la destrucción de 13 kilos
Aunque resulte paradójico imaginarlo, toneladas de kilos de alimentos en perfectas condiciones van a parar a vertederos industriales cada año si no se rescatan antes. Ser consciente de la cantidad de comida que sobra aquí cuando en las antípodas -o no tan lejos- falta, resulta, cuando menos, inquietante, después de analizar los últimos datos de la cumbre de la FAO, que hoy se clausura, sobre el hambre en el mundo. A falta de cifras de lo que se tira en España, valga un estudio de la cercana Gran Bretaña: sus ciudadanos tiran cada año 4.500 millones de kilos de comida. Un escándalo.
Se tiran a diario... en un país europeo
Plátanos: 1,6 millones
Pan: 220.000 barras
Patatas: 5,1 millones
Pollos: 5,1 millones
Queso: 260.000 cajas
Huevos: 660.000 unidades
Yogures: 1,3 millones
Chocolate y dulces: 710.000 unidades
Consumir preferentemente... 4,4 millones de manzanas, 1,6 millones de plátanos, 1,3 millones de yogures, 600.000 huevos, medio millón de pollos, 300.000 bolsas de patatas y 440.000 comidas preparadas... es lo que se tira cada día en el Reino Unido, según un estudio del Gobierno británico. Más de la mitad de estos productos no están ni tocados y una décima parte no había caducado. El Gobierno ha emplazado a sus ciudadanos a planificar mejor sus compras, a seguir más de cerca las fechas de caducidad. Sobre todo, a distinguir entre una fecha límite y un consumir preferentemente antes de..."Cumplimos los plazos de caducidad sin comprobar si un alimento está de verdad malo", apunta Ignasi Carreras, director del Instituto de Innovación Social de Esade-URL. "Los supermercados no pueden saltarse esa fecha, pero sí puedes a título individual comprobar el estado de ese alimento".
Tanta energía para nada. nuevas formas de vida, en especial las viviendas unipersonales, así como la irrupción de los caterings, que se rigen por normas estrictas de no aprovechamiento, recuerda Carreras, han contribuido al aumento del despilfarro. Aunque la causa de base es nuestro modelo de producción y consumo, Las poco o nada responsable. Y no se trata sólo de la comida no aprovechada, sino del gasto que supone cultivar, recolectar, procesar, empaquetar, transportar y refrigerar comida que acabará en el contenedor. Si Gran Bretaña cesara su desperdicio, reduciría sus emisiones de CO en 18 millones 2 de toneladas al año.
Bancos de Alimentos: qué hacen. En el último año, los 51 Bancos de Alimentos existentes en España redistribuyeron, rescataron in extremis, 70.335 toneladas de alimentos. La Fundació Banc dels Aliments, Per la lluita contra la fam,repartió en este mismo año unas 9.000 toneladas de excedentes de alimentos entre 130.000 personas que viven en situación de pobreza en Barcelona y su área metropolitana. Unas 3.000 toneladas correspondían a alimentos sobrantes de empresas de alimentación y 6.000 procedían de los excedentes agrarios de la Unión Europea. Cada euro de donativo o subvención ayuda a hacer que circulen 13 kilos de alimentos. Cada euro dirigido a un banco de alimentos ha hecho posible evitar la destrucción de alimentos por valor de 38 euros.
¿Adónde irían a parar... esos alimentos si estas entidades no intervinieran? "Se tiran, sencillamente", dice Montserrat Gispert, directora de la fundación. "Son alimentos en perfecto estado que se destruyen si no llegamos a tiempo". Aparte de los vertederos certificados por la Generalitat - hay que pagar canon-, hay otros dos posibles destinos. Empresas lácteas, por ejemplo, secan el material y lo convierten en comida para animales. Y luego están los soldeurs,o compradores de saldos.
El fenómeno de los ´soldeurs´. Aunque no es una práctica propia de nuestro país, es común en Bélgica, Alemania o Inglaterra. "Aquí vienen a comprar. El proceso es sencillo. Las empresas empiezan a retirar el producto de sus estanterías cuando le queda menos del 20% de vida. Entonces aparecen los soldeurs - explica Rafael Ruiz Berenguer, del Banc dels Aliments-, que compran a bajo precio, se llevan los productos a sus países y los revenden en mercadillos, a precios irrisorios".
Evitar estos circuitos es complejo. Aunque cada empresa realiza un cálculo de la posible producción necesaria, siempre resulta muy difícil acertar, del mismo modo que un restaurante nunca puede adivinar los platos o especialidades que se pedirán ese día.
El objetivo de la fundación, como el del resto de Bancos de Alimentos en España, es concienciar a la población de que es posible recuperar esos alimentos antes de que sean destruidos. "Se trata de alimentos no comercializables pero sí consumibles". Fundado en 1985, su trabajo en Barcelona ha sido esencial. "Aunque no hay estudios específicos -dice Gispert-, se calculó que sólo en Barcelona se podrían recuperar 25 millones de kilos al año". Las empresas que quieren participar entregan libremente el producto en un almacén que el banco tiene habilitado en Barcelona y 427 entidades, junto con todo tipo de voluntarios, los reparten.
Núria Escur / Maricel Chavarría | Barcelona | 05/06/2008
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