Luz de Gas abre sus puertas a los discapacitados

No sirven alcohol, ni bebidas energéticas. Tampoco se puede fumar. La
entrada cuesta sólo 7 euros, con consumición y guardarropa incluidos.
La música y las luces son más suaves de lo habitual, para evitar crisis
epilépticas en la pista. Es una discoteca para discapacitados psíquicos.

La discoteca abre sus puertas y cede la recaudación. Vídeo: Informativos Telecinco
Cuando
suenan los ritmos latinos se vuelven locos: bailan entre ellos,
tararean, sonríen, saltan, se abrazan... disfrutan como auténticos
niños, aunque no lo son. Tienen entre 18 y 45 años y diversas
discapacidades: Síndrome de Down, Síndrome de Cromosoma X-frágil (un
transtorno que ocasiona retraso mental), parálisis cerebral... y un
porcentaje alto está sin diagnosticar: su cerebro está dañado por un
supuesto sufrimiento fetal posparto, aunque científicamente no está
demostrado.

Todos ellos tienen una cita con la discoteca los
domingos por la tarde entre las 17'30 y las 21 de la noche. Ludalia,
una Fundación destinada a promocionar el ocio entre las personas con
discapacidad intelectual, pensó que era necesario proporcionarles un
local para divertirse. Hace dos años cinco voluntarios de esta
institución llamaron a las puertas de la discoteca Luz de Gas, en
Barcelona, y su propietario, Fede Sardá (el hermano de Javier Sardá),
se las abrió desinteresadamente: les cede el local, la recaudación de
la entrada y las consumiciones una tarde a la semana. Gracias a este
gesto, Ludalia puede financiar el resto de actividades que desarrolla.

Cada
vez son más las personas discapacitadas que acuden a la cita de los
domingos, algunos se desplazan incluso desde Gerona en autobuses...
allí no existe una iniciativa como ésta.

No es realista mezclarse

Podría
parecer una contradicción: si se trata de integrar a los jóvenes
discapacitados, ¿por qué crear una discoteca específicamente para
ellos?... Como nos explica Consól Ferrer, la directora de Ludalia, lo
ideal sería que pudieran mezclarse con el resto de los jóvenes, pero no
es realista. Lo intentaron en dos ocasiones y tuvieron malísimas
experiencias: abrieron la puerta de su discoteca a todo el mundo y los
jóvenes sin discapacidad insultaron al resto. Así decidieron crear su
propia discoteca. Como explica Consol todas las personas se juntan por
afinidades, y si el objetivo era que los discapacitados encontraran
amigos o incluso pareja, ésta era la mejor opción.

Oportunidad para ligar

De
hecho, en la discoteca nos encontramos varias parejas de novios cuyo
amor surgió en la intimidad de Luz de Gas: David y Marta, Juan y Clara,
Claudio y Berta... allí se acuden cada domingo para divertirse, besarse
y disfrutar, como el resto de las parejas del mundo. A los padres no se
les permite la entrada para respetar la privacidad de todos los jóvenes
y promover su independencia. Pero sí hay varios monitores que están
pendientes de ellos: les escuchan, atienden sus problemas, charlan y
bailan si es preciso, y también vigilan que su amor no exceda los
límites de los besos y las caricias en los baños o recovecos de la
discoteca...

Cinco monitores de Ludalia han recibido este año el
premio 'Jóvenes con Valores, de la Fundación La Caixa' por esta
iniciativa. Sólo hay que pasarse por Luz de Gas una tarde y comprobar
cómo disfrutan los discapacitados, para desear que esta idea cale en
otras provincias.

Fuente:

http://www.telecinco.es/informativos/reporteros/noticia/42045/Discoteca+...