Defensa inicia los trámites para la eliminación de las bombas de racimo

España se adelanta así a los plazos previstos en el Tratado de Dublín para destruir este tipo de armamento

·                                

La ministra de Defensa, Carme Chacón, anunció ayer el inicio de los trámites para la destrucción de las bombas de racimo existentes en España, adelantándose así a los plazos formales previstos en el Tratado aprobado el pasado 30 de mayo en la Conferencia Diplomática de Dublín.

"España va a situarse a la cabeza de los países que han acordado la erradicación de las bombas de racimo, y va a proceder a destruir las municiones de este tipo en el plazo más inmediato y breve posible", dijo la titular de Defensa durante una visita a la Academia de Ingenieros del Ejército de Tierra en Hoyo de Manzanares (Madrid), donde se encuentra el Centro Internacional de Desminado. Chacón explicó que este mismo mes va a elevar al Consejo de Ministros una propuesta que establezca una "moratoria unilateral sobre el empleo, el desarrollo, la producción, la adquisición, el almacenamiento, la conservación o la transferencia de las municiones de racimo". Asimismo, su departamento se comprometerá en el cumplimiento de las previsiones de la Conferencia de Dublín referidas a la cooperación y asistencia internacionales (ayuda a las víctimas, familiares y comunidades afectadas por este tipo de munición). Las Fuerzas Armadas no podrán utilizar bombas de racimo bajo ninguna circunstancia y se procederá a destruir las reservas existentes Una vez recibido el visto bueno del Consejo de Ministros, Carme Chacón facultará al secretario de Estado de Defensa para que, en el ámbito de sus competencias, dé las directrices oportunas para la aplicación provisional del Tratado de Dublín "con carácter anticipado". A partir de ese momento, las Fuerzas Armadas no podrán utilizar bombas de racimo bajo ninguna circunstancia y se procederá a destruir las reservas existentes, cifradas en unas 5.000. Dado el carácter humanitario del Tratado, es preciso aplicarlo "tan pronto como sea posible", subrayó la ministra, quien aseguró que "España nunca ha utilizado estas municiones". Las bombas de racimo están formadas por cientos de pequeños proyectiles fragmentarios que tienen el tamaño de una lata de refresco y, en no pocos casos, la apariencia de paquetes de ayuda humanitaria. Los minúsculos explosivos se concentran en una bomba contenedor de gran tamaño, que suelta su carga mortal desde el aire afectando, en el 98% de los casos, a la población civil. Satisfacción de Greenpeace La organización ecologista Greenpeace ha sido de las primeras ONG que ha mostrado su satisfacción por el anuncio de Defensa. "Con esta decisión el Gobierno español responde a las demandas de la sociedad civil y se adelanta a los plazos formales previstos en el Tratado contra las bombas de racimo", dijo en un comunicado. "Las bombas de racimo llevan más de 30 años causando daños inaceptables en todos los conflictos en los que se han usado", denuncia Greenpeace Juan López de Uralde, director de Greenpeace, destacó que "hoy (por ayer) es un día muy importante para los que trabajamos por la paz. Las bombas de racimo llevan más de 30 años causando daños inaceptables en todos los conflictos en los que se han usado, desde Laos a Líbano. Hieren, mutilan y matan a hombres, mujeres y niños durante los bombardeos y después de que las guerras hayan terminado".

Para López de Uralde "es muy positivo que el Gobierno español haya decidido destruir sus arsenales. Ya sólo queda que confirme su compromiso con la paz formando parte de los primeros 30 países que ratifiquen en diciembre el convenio en Oslo".

 9 de julio de 2008